
INTRODUCCIÓN
Debo confesarles que nunca he sido fanático ( y jamás seré), ni amante de la música latina, mas aún que salieran bodríos como el reggetón, el latin-pop, la salsa casino y derivados. Más allá de eso, deben saber que no estoy muy interesado en el ritmo dominicano conocido como merengue. El merengue de los 80, cuando no es abominable como el de el infame Wilfrido Vargas (El creador del el detestable Baile del Perrito, antecesor del nefasto reggetón con su peculiar y grotesco estilo de baile conocido como perreo y/o sandungueo) y amigos, es en todo caso extremadamente formulaico, y súper-aburrido como, qué se yo, Rubby Perez, Sergio Vargas, Elvis Crespo, Proyecto 1 las Chicas del Can y hasta el paisano mío de Omar Enrique me parece recontrarrequetesuper aburrido. Vivimos en una época nefasta en la cual las cantantes y los cantantes latinos ya no son artistas verdaderos sino productos industriales cuidadosamente diseñados en base a ciertos prototipos en las usinas creativas de las monopólicas empesas discográficas. Nos pueden vender que Daddy Yankee es la antítesis de Ricardo Arjona pero yo no compro: es más o menos lo mismo en distinto envase. Porque la música es la misma cosa formulaica, robótica y vacua de siempre. Atractiva para los oídos la primera vez; buena para una fiesta de 15 quizá o para un remis de vuelta a casa. Pero HASTA AHÍ. Y entonces seguirán saliendo estos engendros industriales: Don Omar, Mr Brian, Tego Calderón, Yasuri Yamileth, Fulano, La Factoría, Shakira (quien empezó más o menos bien pero terminó vendida y con el pelo teñido de rubio) Toda esa gente de pacotilla, haciendo su música y ganándose todos los grammys. Lamentable.
Pero siempre hay una excepción. Este jovencito barbudo (Se nota bastante , aunque tenga 50 años) con pinta de guerrillero fronterizo que ganó recientemente 6 Premios Grammy como reconocimiento a su larga y fructífera carrera, amante de grupos tan lejanos de esa música como los beatles y los Rolling Stones, evangélico profeso, filosofo frustrado y siempre con acompañado con el mote de y su 4:40 o sencillamente Juan Luis Guerra a secas es una de las figuras mas relevantes de la música latina (y antillana) que siempre dará que hablar.
En rigor, su música melódica y con poesía (producto de sus años de estudio de filosofía) no transgrede los límites del común merengue dominicano de FM; no hay uno solo de sus temas que indujera a la sorpresa de ser escuchada en cualquier radio mierda para bailadores o emisoras de esa calaña (Como Fiesta 106). Por lo tanto es muy común descartar a Juan Luis Guerra como un producto más del merengue industrial ochentoso y dudar de una verdadera ambición artística en su música. Pero dentro de este género creo que ha superado con creces a toda la competencia, pues mi lema es que un género nunca es totalmente descartable si alguien es capaz de encararlo con BUEN GUSTO y CREATIVIDAD (¡Salvo el MERENGUE RAP!). Y si hay algo que JLG ha demostrado es buen gusto y creatividad, a niveles que no veo en ninguna otra artista de su tipo (Desafío al lector a que me nombre uno). Sus canciones y sus letras son bastante retorcidas créanme; nada de Mami ¿Que será lo quiere el negro? o frases de ese estilo. Y estas canciones son, lisa y llanamente, excelente merengue romántico ochentoso, mayormente livianito eso sí, pero no veo motivos para no disfrutar esta música de vez en cuando. Sin embargo lo que hace que me guste es que es una de las pocos artistas de este género que ¡Rockea! De hecho: muchos de sus principales éxitos son canciones de ROCK y no de MERENGUE, con riffs sucios, guitarras jazzeras, teclados bluseros y todo. Después de todo el modelo de JLG para su música son sus ídolos absolutos los Rolling Stones. Por ende, su música ALGO de rock tiene que tener ¿No? Es básicamente por eso que no encuentro en este dominicano ese merengue lamentable, barato y formulaico de estos tiempos, sino algo más. No quiere decir que la ubique a la par de los grandes grupos y artistas que quiero difundir con esta página, pero es uno de esos placeres culpables que cada tanto me permito disfrutar.
Por ahora solo tengo dos álbumes. Uno de ellos es para mí una de las obras clave del merengue de la pasada década y el otro una respetable secuela (Y una colección entera de mp3 de ellos). Ambos tienen una consistencia pasmosa en el sentido de que todas son canciones buenas. Pero me estoy anticipando: esto corresponde a las revisiones.
CONTINUARÁ…
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Saludos desde Colombia
Acerca de su comentario soes, por que no hay otra palabra para describirlo , le comento que el merengue es una muy buena musica hecha por maestros como Wilfrido Vargas que son musicos de escuela y que llevan 40 años haciendo bailar y gozar a latinoamerica , deberiamos defender nuestros valores latinos y no atacarlos y criticarlos como usted lo esta haciendo en su “comentario”, el merengue de los años 80 es lo mejor que ha tenido la musica latina .
Usted cree que es muy facil hacerle arreglos a 2 o 3 trompetas , 2 saxofones , 1 trombon , 1 piano, la verdad no creo que usted sea musico y si lo es debeser uno MEDIOCRE paratener esas ideas mal enfundadas.
En lo unico que estoy de acuerdo es que se debe terminar y acabar con el egueton , eso si es musica basura y no tienen letras solo denigran a lamujer y no tienen cantantes .
Hay algo que queda nítidamente claro tras leer su crítica, y es que corren tiempos en donde la crítica cruel sin fundamento, errada y fácil no sólo no aporta nada al mundo del artisteo, sino que ataca lamentablemente a dos cosas donde se fundamenta cualquier comentario ajeno: el sentido común y artístico general, y, por otro lado, el sentido constructivo que toda crítica ha de tener. Hablar sobre la música en general, sobre estilos y artistas y exponerlos como basura industrial, sin aportar más que comentarios baldíos desgastan la credibilidad de los mismos. El merengue ochentero es tan respetable como cualquier otro estilo de música, y criticar del mismo significa infravalorar y menospreciar el trabajo de muchos cantantes, entre los que estarían los que usted nombre y los que no. Toda crítica tiene que evitar generalizar (Usted no lo hace), y también construir y razonar el por qué se valora de forma negativa (tampoco usted conoce sobre esto). Antes de criticar el trabajo de los demás mírese en el espejo, analice su trabajo, piense en lo que podría llegar a construir o componer usted artísticamente, y cuando descubra cuán venenosa puede llegar a ser su lengua con usted mismo, muérdasela y haganos un favor al resto. Una de las virtudes que tiene la música es divertir y hacer bailar entre otras cosas. Jamás le daré crédito a alguien que compare a Mozart con el Reggaeton porque ambas cumplen misiones artísticas distintas y van dirigidas en direcciones opuestas, pero con sus propias orientaciones. Céntrese un poco, y antes de devaluar el trabajo de merenguistas, cantantes de reggaeton, de cantantes de pop y de valorar lo que tampoco se defiende con argumentos, piense las cosas dos veces. Si algo hiede aqui, es la crítica infundada. En cualquier caso no las necesitamos. Saludos.
KamX Dice…
Chamo, no sé quien eres para dirigirme así de esa forma. Yo solo digo que esa es mi opinión. La tomas o la dejas…
Para esto se presta el internet… Para que gente ignorante haga artículos sobre lo que se nota, no saben nada y después publicarlos como una verdad absoluta